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Verse bien en videollamada: 7 ajustes de webcam y sonido

Pasas horas a la semana delante de tu webcam, y a menudo es la única imagen que tus clientes tienen de ti. Verse bien en videollamada no exige equipo de estudio ni un talento especial: siete ajustes, cinco de ellos gratuitos, lo cambian todo. Cuentan el doble si sacas vídeos de tus llamadas, porque entonces tu webcam pasa a ser tu cámara.

Una webcam mal ajustada no te impide trabajar. Solo hace que parezcas cansado, lejano o mal instalado, en cada llamada, delante de cada cliente. Y si publicas fragmentos de tus llamadas, esa es la imagen que publicas.

La buena noticia: lo esencial se ajusta en diez minutos, de una vez por todas. Por orden de importancia.

1. La luz viene de frente

Es el ajuste que más cambia la imagen, y es gratis.

Ponte frente a una ventana. La luz del día es amplia, suave, y llega de lado o de frente en lugar de desde arriba. Gira el escritorio si puedes.

Nunca una ventana a tu espalda. La cámara ajusta la exposición a la parte más clara de la imagen: la ventana se ve nítida, tú eres una silueta.

Por la noche, una lámpara detrás de la pantalla. Una lámpara de escritorio con pantalla, u orientada hacia la pared que tienes enfrente para que la luz vuelva suavizada. Evita la lámpara del techo sola: ilumina la coronilla y hunde los ojos.

Una luz algo cálida y que llegue ligeramente de lado da relieve a la cara. Una luz fría y frontal, la de la pantalla del ordenador sola, la aplana.

2. La cámara está a la altura de los ojos

Un portátil apoyado en el escritorio te graba desde abajo. Se te ven la barbilla, los orificios de la nariz y el techo, y parece que miras a tu interlocutor por encima del hombro.

Sube el objetivo a la altura de tus ojos, o un poco por encima: una pila de libros, un soporte, un brazo de monitor. Tu mirada queda horizontal, como en una conversación cara a cara.

3. El encuadre: en el centro, los ojos en el tercio superior

Bastan tres referencias.

Este último punto cuenta mucho para el vídeo vertical. Una webcam graba en 16:9, un short se ve en 9:16. Cuando se recorta un encuadre vertical dentro de una imagen horizontal, a toda su altura, solo se conserva una franja de algo menos de un tercio de la anchura. Si estás en el centro, sales. Si estás a un lado, te cortan un hombro. Lo explicamos con detalle en Formato de vídeo vertical 9:16.

4. El fondo no cuenta nada de más

Lo que tienes detrás se ve tanto como tú.

Si tu habitación no se presta, difumina el fondo. La mayoría de las herramientas de videollamada lo permiten, y un fondo difuminado es mejor que un fondo que distrae.

5. El sonido va antes que la imagen

Una imagen regular se perdona. Un sonido molesto, no: a los dos minutos de eco o de chisporroteo, nadie escucha ya lo que dices.

Acerca el micrófono a la boca. Es la única regla que cuenta de verdad. El micrófono de un portátil está a cincuenta centímetros y capta la habitación tanto como tu voz. Unos auriculares con cable y micrófono, unos de botón o un micrófono USB colocado delante de ti lo hacen mejor, por unas decenas de euros.

Elige una habitación sin eco. Unas cortinas, una alfombra, una librería, un sofá absorben el sonido. Una habitación vacía, de paredes desnudas, lo devuelve.

Apaga lo que hace ruido: las notificaciones, el ventilador, la ventana que da a la calle.

Un sonido limpio también cuenta para tus vídeos: los subtítulos se escriben a partir de lo que ha captado el micrófono.

6. La conexión aguanta toda la llamada

Una imagen que se congela o una voz entrecortada arruinan una llamada, sea cual sea la luz.

7. La mirada va al objetivo

Mirar la pantalla es mirar la cara del otro. Para él, miras un poco por debajo de sus ojos. Mirar al objetivo es mirarlo a los ojos, pero entonces dejas de verlo.

El término medio: sube la ventana de tu interlocutor a lo más alto de la pantalla, justo debajo de la cámara. La diferencia se vuelve casi invisible. Y cuando digas la frase que cuenta, mira directamente al objetivo.

Oculta también tu propia imagen si la herramienta lo permite. Verse todo el rato cansa y distrae; hablamos de ello en Miedo a grabarse en vídeo.

Dos detalles que se notan

La ropa. Mejor colores lisos. Las rayas finas y los estampados pequeños y apretados vibran en pantalla. El blanco puro deslumbra con una luz fuerte, el negro puro pierde los detalles.

El objetivo. La webcam de un portátil se toca sin querer a todas horas. Límpiala con un paño suave: una imagen velada suele ser solo una huella.

La comprobación en un minuto

Antes de una llamada importante, abre la vista previa de tu cámara y repasa esta lista.

  1. La luz viene de frente, y no hay nada más claro detrás de mí.
  2. La cámara está a la altura de los ojos.
  3. Estoy en el centro, con los ojos en el tercio superior.
  4. No hay nada fuera de sitio en el encuadre.
  5. El micrófono está cerca de mi boca y la habitación está en silencio.
  6. Las notificaciones están apagadas.

Tu webcam es una cámara

Todo esto ya valía para causar buena impresión. Vale todavía más si tus llamadas se convierten en vídeos.

Eso es lo que hace Dailies: la extensión graba la llamada que tienes en Chrome, tu micrófono y tu webcam, y saca de ella shorts verticales subtitulados, reencuadrados sobre quien habla. Dailies entiende las llamadas en francés, en inglés y en los dos mezclados, y la interfaz de su extensión está en francés. Puede difuminar o sustituir la habitación que tienes detrás. Pero no puede inventarse una luz que no estaba: la imagen de un short es la de tu webcam ese día.

Diez minutos de ajustes, una sola vez, y todas tus llamadas siguientes salen ganando. El método para sacar vídeos de ellas está en Una llamada con un cliente, cinco shorts.

Lo esencial

Preguntas frecuentes

¿Cómo iluminarse bien para una videollamada?

Coloca la fuente de luz frente a ti, detrás de la pantalla: una ventana de día, o una lámpara con pantalla por la noche. Nunca una ventana a tu espalda, que te convierte en una silueta, ni la lámpara del techo sola, que hunde los ojos. Una luz amplia y suave favorece a todas las caras.

¿A qué altura hay que colocar la webcam?

A la altura de tus ojos, o un poco por encima. Un portátil apoyado en una mesa graba desde abajo, y lo que se ve es la barbilla y el techo. Unos cuantos libros o un soporte debajo del ordenador bastan para subir el objetivo.

¿Hace falta comprar una webcam externa?

No antes de haber ajustado la luz, la altura y el encuadre, que cuentan más y no cuestan nada. Si vas a comprar una sola cosa, empieza por un micrófono o unos auriculares: un sonido claro se nota más que una imagen nítida, y un mal sonido hace que la gente desconecte antes.

¿Adónde mirar durante una videollamada?

Al objetivo cuando dices algo importante, a la pantalla el resto del tiempo. Para que la diferencia se note menos, coloca la ventana de tu interlocutor justo debajo de la cámara: lo miras a él, y parece que miras al objetivo.

Tu próxima llamada ya contiene tus próximos shorts.

Añade Dailies a Chrome, graba la llamada que ya tenías prevista y mira sus shorts unos minutos después de colgar.

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